martes, 16 de diciembre de 2008

¿Cuándo necesitamos Publicidad?

La publicidad por muchos años fue la asociación más directa hacia actividades de mercadotecnia, pero en realidad es una herramienta más que sólo funciona con productos y en circunstancias específicas.

La publicidad es en sí una gran industria, que utiliza los medios masivos de comunicación para hacer llegar breves pero persuasivos mensajes a grupos específicos de consumidores, con la finalidad de crear expectativas hacia productos o servicios. Además, si se utiliza con consistencia puede contribuir a la construcción de percepciones y diferenciadores hacia diferentes marcas.

El gran atractivo de la publicidad se encuentra en su gran alcance y su bajo costo por cliente alcanzado. Suena contradictorio decir que la publicidad por televisión es la más barata pero es real: El costo por impacto es el menor entre todos los medios existentes.

Sin embargo, a diferencia de otras actividades, difícilmente la publicidad estimula las ventas en corto plazo, sin embargo construye las bases para un crecimiento exponencial en ventas.

A pesar de sus beneficios, no todos los productos son susceptibles para ser publicitados. Para una eficiente inversión publicitaria se deben reunir una serie de requisitos, que a continuación enlisto:

-Número y dispersión de compradores: Cuando el cliente objetivo se concentra en una zona geográfica pequeña, la publicidad podría generar desperdicio, por lo que se recomienda otro tipo de actividades

-Requerimientos de información: Si el producto es lo suficientemente simple para venderlo en 20 o 30 segundos, la publicidad si funciona. En caso contrario se sugiere optar por otro medio.

-Tamaño e importancia de la compra: Si el producto es de alta importancia y precio, la publicidad pierde impacto, ya que sólo podrá generar una expectativa inicial del producto, y debe ser complementada con venta más personalizada.

-La distribución: Uno de los más grandes errores que se cometen con la publicidad masiva es cuándo la campaña está al aire y el producto aún no está en los anaqueles. Es por eso que cuando la distribución es amplia y masiva, la publicidad si conviene.

-La complejidad del producto: Si el producto se puede explicar en una página o en 20 segundos de un spot de TV si es factible usar la publicidad. En caso contrario se debe virar hacia la venta más personalizada.

-Si el producto es aburrido: Es fácil conversar sobre Facebook, Youtube, ipod, restaurantes y antros de moda; pero nunca he escuchado conversaciones sobre detergentes o limpiadores de pisos. Cuando el producto es aburrido para generar conversaciones, la publicidad es de suma utilidad.

Finalmente, tenemos que vigilar si una serie de condiciones se cumplen antes de visualizar nuestro producto en el “canal de las estrellas”.

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